EL PASEO DE LOS CANADIENSES: Amelia Noguera Mi abuela decía que una guerra no la gana nadie. Que de todos los bandos lo único que queda son muertos. Mi abuela era una mujer sabia. Leo El paseo de los canadienses y llego a la misma conclusión. Pero el libro/testimonio de Amelia Noguera me hace aprender algo más: que la fortaleza de las mujeres es inagotable, no entiende de clases. Sin ellas la guerra sería solo destrucción, injusticia, violaciones, humillación, muerte… pero ellas surgen de la miseria para sobrevivir a la barbarie, porque en ellas está la Vida. Porque no entendemos de bandos sino de muertos, de relaciones que se afianzan en la solidaridad. Que la justicia es otra cosa, que no lleva armas sino palabras y hechos surgidos de las entrañas. Ellas, las que no aparecen en la historia la han escrito desde sus pucheros vacíos, sus costuras, sus remiendos, sus abrazos sin por qué. Y de las que escribieron se corrió un tupido velo. Pero hasta las piedras hablan cuando s...